Cuando termina una relación laboral — ya sea por renuncia, por mutuo acuerdo o por despido — el trabajador tiene derecho a recibir un pago final por los días y prestaciones que no se le han liquidado. A ese pago se le llama finiquito. Aquí te explicamos qué incluye, cómo se calcula y qué debes revisar antes de firmarlo.
El finiquito es el pago que el patrón debe hacerte al momento en que termina tu relación de trabajo, sin importar la causa. No es un "regalo" ni una prestación extra — es el reconocimiento de lo que ya ganaste y que todavía no se te ha pagado.
Es importante no confundirlo con la liquidación. El finiquito corresponde a los días y prestaciones del último período trabajado. La liquidación, en cambio, es un monto que se paga por conceptos indemnizatorios — como en el caso de un despido injustificado, o cuando el trabajador renuncia sin responsabilidad para él conforme al artículo 51 de la Ley Federal del Trabajo. En esos casos puedes tener derecho a ambos.
El finiquito debe cubrir todos los conceptos que se hayan generado y que no se hayan pagado hasta el último día de trabajo:
El finiquito se calcula sobre el salario diario — no sobre el salario diario integrado, ya que este último aplica para conceptos indemnizatorios. Al salario diario se le suman los siguientes conceptos proporcionales:
Un ejemplo: si ganas $5,000 pesos quincenales ($333.33 diarios) y llevas 2 años trabajando, con 8 meses transcurridos del año en curso:
El total de esos conceptos, más los días trabajados pendientes de pago, forma tu finiquito.
La Ley Federal del Trabajo no establece un plazo fijo, pero la práctica y los criterios laborales indican que el finiquito debe entregarse al momento de la separación o en los días inmediatos siguientes. Retrasarlo injustificadamente puede generar obligaciones adicionales para el patrón.
El pago debe hacerse en efectivo, transferencia bancaria o cheque — no en especie ni en promesas.
Este es el punto más importante. Muchos trabajadores firman el finiquito sin revisarlo bien, y eso puede costarles derechos que ya no podrán reclamar después. Antes de firmar, verifica:
Si el patrón te presiona para que firmes en ese momento sin darte tiempo de leerlo, tienes derecho a pedir tiempo para revisarlo. Nadie puede obligarte a firmar de inmediato.
Si el patrón se niega a pagarte el finiquito, te paga menos de lo que corresponde, o incluye en el documento renuncias a derechos que no deberías aceptar, puedes reclamar:
El plazo para reclamar prestaciones laborales como el finiquito es de 1 año a partir de la fecha en que terminó la relación laboral. Lo más recomendable es actuar dentro de los primeros 15 días después de conocer la situación, para preservar evidencias y tener más opciones disponibles.
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